Envidia, hazme crecer

Envidia, hazme crecer

La envidia.

Ay, la envidia…

¿Cuantas veces has dicho “lo que tienen es envidia“?

Porque claro. Que alguien nos envidie significa que nos desea lo peor… ¿no?

Pues no sé tú. Pero yo soy una envidiosa.
Pero no de esas que te desean lo peor. No.

Soy de esas envidiosas que se alegran cuando al otro le va bien (casi siempre ?). Le va tan bien que me da envidia. Envidia inspiradora lo llamo yo.

Esa envidia que abre posibilidades.

Si el otro lo está viviendo, ¿por qué yo no?

Si esta pregunta te resuena te animo a revisar tu posición existencial.

Si. Si el otro lo está viviendo es por que es posible.

Claro que el otro tiene sus circunstancias, sus facilidades y claro, sus dificultades y heridas. Pero ahí está. Viviendo eso que a ti te inspira.

Te inspira porque te remueve algo.
Y si hay algo de eso que ves (que no quiere decir que en realidad sea) en la vida de otro, ¿por qué no caminar hacia ello?

Oye. Que si te remueve envidia de la otra. De esa que no inspira y aprieta las entrañas con un rencor extraño, acógelo.

Y ya sabes. Pregúntate. Escúchate.

¿Que hay de ti en que eso que ves para que te remueva?

Recuerda que todas las emociones, todo eso que se mueve por dentro, tiene una función.

Y para mi la función de la envidia es:

1. Generar metas y abrir posibilidades.
2. Reflejar cuál espejo rabia por eso que no tengo, no soy, no me dieron, no me sale…

Y tú… ¿Reconoces tu envidia?

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Igual te interesa saber más sobre que terapia es mejor para ti.

O quizás quieras saber razones para ir al psicólogo.

En otro artículo explico qué es el Análisis Transaccional, la Gestalt y el Focusing.

 

Miedo, déjame vivir

Miedo, déjame vivir

Es la emoción más pesada, oscura, paralizante.
Yo aún no he descubierto el fin de mis laberintos del miedo. Y estoy segura de que va creciendo conmigo.
De echo, a veces, tengo la sensación de que cuanto más camino, crezco y me sobrepongo más miedo encuentro.
Menos mal que poco a poco voy sosteniéndolo y caminando con él
Porque el miedo es poderoso.
El miedo puede alejarte de quien te tiende una mano, puede hacer que no te cuides, que te dejes, que te rindas, que no creas en ti.
Y cuando el miedo tiñe lo más profundo de tu corazón solo el amor puede salvarte (#topico).
¿Cual es la función del miedo?
Por que parece que es como las moscas. Nos molesta a todos.
El miedo sirve para protegernos.
Alejarnos de los peligros, estar alerta, atentos, preparados para la acción.
Pero… ¿Que pasa si no se a que tengo miedo?
Escúchate. (#yasequemerepito #peroesloquehay)
Es posible que ese miedo que ahora te bloquea sea del pasado.
Es posible que lo que estás viviendo te haya teletransportado a otro momento de tu vida en el que la cosa no salió bien.
Y cuando hablo de que la cosa no salió bien me refiero a que ese hito del desarrollo, ese aprendizaje, no termino siendo lo más sano para ti.
Puede que entonces, allí y entonces, intentaras ser tu misma y alguien se riera de ti.
Puede que ahora, aquí y ahora, no recuerdes quien eres, pero si quien tienes que ser para que no se rían de ti.
También puede que cuando intentaste echar a correr, allí y entonces, te quisieron cuidar tanto tanto que te enseñaron que no correr era mejor, y aquí y ahora aún te lo crees.
Ante los miedos solo hay una salida y dos actitudes.
Identificarlos.
Sostenerlos el tiempo suficiente como para saber si son del presente, de lo que estás viviendo ahora y/o las consecuencias en el futuro, o están ahí contigo cuál mascara que te limita y ya no te sirve.
Déjame recordarte que el miedo no mata. Es jodido, pero no mata. Es una emoción más. Y darte tiempo y espacio para reconocer que miedo te esta paralizando y hasta que punto marca la diferencia.
Las dos actitudes son cuidarte y dejarte cuidar.

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